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domingo, 24 de julio de 2016

Las mejores playas de PUERTO RICO

Las mejores playas de Puerto Rico Mi playa favorita es PLAYA LARGA en Maunabo, Puerto Rico. Esa playa del Mar Caribe fue lo primero que vieron mis ojos que podía ver desde el cerro en Quebrada Arenas (1960's). Entre Punta de Yeguas, Punta Tuna y Cabo de Malo Pascua entre Yabucoa, Maunabo y Patillas, la mejor ruta para disfrutar del hermoso panorama que tenemos los pueblos del sureste de Puerto Rico. Lo siento por la gente de Luquillo, Fajardo, Vieques, Culebra, Guánica, Lajas, Cabo Rojo, Añasco, Rincón, Aguada, Aguadilla, Isabela, Arecibo, Manatí, Vega Baja, Toa Baja y Dorado... las del sureste son las mejores y más bonitas.

domingo, 3 de julio de 2016

Columna EL ROBO DEL SIGLO

Las cosas por su nombre

por Benjamín Torres Gotay
💬24

El robo del siglo

Los esperados informes financieros auditados del Gobierno, dados a conocer en la madrugada del viernes, horas después de que el presidente estadounidense Barack Obama firmara la ley de sindicatura conocida como PROMESA, confirman lo más que temíamos, pero como quiera sabíamos: el pueblo de Puerto Rico ha sido víctima de una estafa de proporciones descomunales de parte de los políticos a los que les encargamos nuestros asuntos públicos.
El informe, preparado por la firma multinacional de contabilidad KPMG, pinta un cuadro dantesco de las finanzas del Estado y, por ende, del futuro del país.
Establece, en resumen, que el Gobierno de Puerto Rico, como lo conocemos hoy, no es fiscalmente sostenible. El déficit acumulado de todas las dependencias gubernamentales ronda los $50,000 millones y la deuda pública asciende a $68,000 millones. Los sistemas de retiro operan una deficiencia de $33,000 millones, y lo más probable es que a más tardar en dos años no se puedan pagar las pensiones que se pagan ahora.
Ese fue el legado de los que nos gobernaron por los pasados 20 ó 30 años. Eso fue lo que nos trajo a la PROMESA y a esta coyuntura desgraciada en que los puertorriqueños estamos quedando como seres incapaces de gobernarnos.
Los exgobernadores y presidentes legislativos sabían esto, lo vieron venir, lo ocultaron bajo la alfombra, rezaron, quizás, para que se arreglara sin que ellos tuvieran que hacer mucho, siguieron premiando amigos con los recursos de todos nosotros, hipotecaron el futuro, nos destruyeron el país. El secretario de Hacienda, Juan Zaragoza, quien es sin duda el funcionario de más credibilidad en este gobierno, dijo en días pasados que, desde el 2000 al 2012, los gastos del gobierno superaron los ingresos por $25,000 millones.
¿Cómo lo hacían?
Fácil: tomando préstamos para no ajustarse el cinturón gradualmente, como podía haberse hecho entonces y ya no. Preferían seguir ofreciendo lo que no tenían, dejándose llevar por la ideología malsana de que “la última la paga el diablo”. El diablo, resulta ser, según las infames prácticas de estos señores que nos gobernaron, nuestros hijos.
Así seguirían, cogiendo préstamos, si no fuera porque el cierre de los mercados lo impidió.
Eso fue lo que hicieron todos, sin excepción alguna, desde la administración de Pedro Rosselló hacia acá.
La clase política con ínfulas de realeza, adicta al clientelismo, incompetente y mezquina, cometió lo que puede describirse sin temor a exagerar como el robo del siglo.
Ellos dejaron a los niños sin educación, a los enfermos sin medicinas, a los retirados sin sus pensiones, mientras sembraban de batatas el gobierno y hacían millonarios a sus amigos. Ellos, claro está, y todos los inconscientes que se dejaron engañar por su música ensordecedora y por sus lemas huecos y les daban el voto año tras año.
El cuadro que revela el informe deja bien claro que, con reestructuración de deuda o sin ella, con PROMESA o sin ella, el aparato gubernamental que tenemos ahora -con tantas agencias que nadie está seguro de cuántas realmente son, cada una con su propia tela de araña de burocracia, su ejército de amigos del partido bien pagos y su mina de oro para los privilegiados- no se puede sostener, hay que rehacerlo de arriba a abajo.
Vienen tiempos duros. Más duros de los que ya hemos vivido. Vienen recortes dramáticos. Si hacen silencio lo escucharán: allá en Washington, o en Nueva York, los futuros miembros de la junta de control fiscal están amolando el machete para dar el tajo.
Vienen cortes brutales a la yugular de Puerto Rico. Eso podíamos haberlo hecho nosotros los boricuas, a nuestra manera, con nuestro “ay bendito”, del que a veces nos burlamos, sin percatarnos, la mayoría, de que en realidad es la manifestación más pura del carácter solidario y compasivo que, entre todas las dificultades, caracteriza a nuestra gente.
Pero no. No habrá “ay bendito” porque nuestros gobernantes fueron unos irresponsables y no lo hicieron cuando se podía hacer bien, poco a poco, compasivamente, sin que doliera demasiado, para el beneficio futuro de la sociedad. Le va a tocar a la junta que dentro de poco estará gobernándonos.
Poco se sabe de esa junta, pero esto está bien claro: no van a ser militantes de la filosofía del “ay bendito”, sino tecnócratas estadounidenses conocidos por ejecutar recortes inclementes, con el propósito principal de que el Gobierno esté en condiciones, no necesariamente de dar mejores servicios, sino de pagar lo más posible de la descomunal deuda.
A esta posición de extrema indefensión y vulnerabilidad como pueblo pues, nos llevó la irresponsabilidad de nuestros gobernantes y de quienes votaron por ellos, y no nos queda más que apretar los dientes y aguantar, porque a la junta no nos la vamos a poder quitar de encima en muchos años, debido a que no irán a elecciones ni tendrán que rendir cuentas a nadie de sus acciones.
Los que salgan electos en los comicios de noviembre, bendito, serán poco menos que sus empleados, y ya están esforzándose por demostrarle al electorado cuál va a ser el que mejor va a servir a los intereses de esa junta que será el verdadero poder.
El Estado tiene que rehacerse, de eso nadie tiene duda. Lo trágico, lo que duele en el fondo del alma, es que la reorganización no estará a cargo de personas a las que podamos pedirle cuentas, sino de los miembros de la junta de control fiscal.
Ellos harán con nuestro país lo que desde su punto de vista, ajeno al nuestro, en el que no tendremos ninguna influencia, estimen lo conveniente. Nadie defiende mejor los intereses de una familia que los mismos miembros de esa familia. Trágicamente, nosotros desperdiciamos las muchas oportunidades que tuvimos de proteger a nuestra familia, y vienen otros a hacerlo por nosotros.
A eso se resume la cruda manifestación del coloniaje que quedó expuesta con todo lo que nosha pasado con esto de la PROMESA: otros, con intereses distintos de los nuestros, vienen a reorganizar lo nuestro. Esa es la esencia más elemental del coloniaje: otros haciendo lo que a uno le toca.
Es verdad que nos lo buscamos, como han dicho muchos, con mucha razón, en estos días.
Pero aun así no deja de producir un absoluto sentimiento de vergüenza, no es posible dejar de sentir este intenso ardor en la cara, por haber quedado los puertorriqueños ante el mundo como seres incapaces de atender nuestros propios asuntos.
Los puertorriqueños somos mucha gente. Realmente, los que nos llevaron a esto fueron los partidos rojo y azul y sus votantes. Pero, para efectos del mundo, somos todos los puertorriqueños los que somos incapaces de cuidarnos a nosotros mismos.
Eso es un motivo de tremenda vergüenza. Pero vergüenza siente, por supuesto, el que la tiene. El que no la tiene no la puede sentir. Y esos, como también está quedando claro en estos días, sobran en este país.

miércoles, 29 de junio de 2016

SENADO Estados Unidos APRUEBA Proyecto PROMESA - Junta de Control Fiscal

Senado aprueba el proyecto Promesa

La medida impone una junta federal de control fiscal sobre el gobierno de Puerto Rico con autoridad para reestructurar la deuda pública

miércoles, 29 de junio de 2016 - 11:09 AM
Actualizado en: miércoles, 29 de junio de 2016 - 7:23 PM
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El líder de la mayoría del Senado, el republicano por Kentucky, Mitch McConnell (d), apuntó que ante las obligaciones que están por vencerse, la acción correcta era cerrar el debate sobre PROMESA para ir a votación. (Archivo/EFE)
WASHINGTON.-  En una votación de consecuencias históricas, el Senado estadounidense aprobó esta noche el proyecto PROMESA, que impone una nueva autoridad federal sobre la Isla con poderes para reestructurar la deuda pública.' La votación final fue 68-30.

En horas de la mañana, el Senado había votado 68 a 32 para limitar el debate.
"Tenemos limitaciones de tiempo", dijo el número dos de la mayoría, John Cornyn (Texas), para justificar que no se permitiera un procedimiento regular de presentación de enmiendas.
La legislación otorga el poder último sobre planes fiscales y presupuestos a una junta federal de control fiscal compuesta por siete personas, todas designadas por el presidente de EEUU.
Cuatro de los miembros serían recomendados por los principales líderes republicanos del Congreso.
La medida requiere a los miembros de la junta poner en marcha reformas fiscales y promover procesos de reestructuración de la deuda pública, primero por medio de negociaciones voluntarias pero con autoridad para forzar procesos judiciales.
De acuerdo a la medida, el gobernador no podrá enviar el presupuesto y los planes fiscales a la Legislatura hasta que sea revisado por la junta federal de control fiscal, que tomará las decisiones finales.

Lee más sobre PROMESA
"Esta una terrible legislación que establece muy malos precedentes. EEUU no debe tratar a Puerto Rico como colonia. La legislación le quita derechos democráticos y el gobierno propio a Puerto Rico", indicó el senador independiente Bernie Sanders (Vermont).
Para el senador demócrata Robert Menéndez, la medida representa "privar a los puertorriqueños de sus derechos de elegir" un gobierno local.
Del lado republicano, el presidente del Comité de Finanzas, Orrin Hatch (Utah), utilizó su turno para reafirmar que el gobierno de Puerto Rico nunca le entregó los estados financieros auditados que les solicitó a principios de año.
Hatch sostuvo que votó a favor de cerrar el debate, pero acentuó que la legislación – que lleva el número 2328 en el Senado-, "deja mucho que desear".
El legislador republicano anunció también que ha insistido con el Departamento del Tesoro para que le entregue unos supuestos "acuerdos confidenciales" que tiene con el gobierno de Puerto Rico.
Hatch sostuvo que coincide con la demócrata Maria Cantwell (Washington) de que con la imposición de la junta federal de control fiscal el debate sobre Puerto Rico "no desaparece" y aludió al comité bipartidista y bicameral que crea la legislación para examinar posibles alternativas de desarrollo económico para la Isla.
Ante una deuda de sobre $68,000 millones y el vencimiento de un pago el viernes de $2,000 millones que incluye $750 millones en obligaciones generales garantizadas por la Constitución de Puerto Rico, esta "es la acción que podemos tomar", dijo el líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell (Kentucky).
McConnell citó declaraciones de ayer de la Casa Blanca en la que advierte que un voto en contra del proyecto – que tiene el número 2328 en el Senado-, pudiera provocar un colapso de servicios básicos, como hospitales y seguridad pública.
"Si no actuamos antes del pago crítico del viernes, las cosas se van a poner peor", indicó McConnell, al abrir el debate de ayer y asegurar a sus colegas que el proyecto "no le cuesta un centavo" a los contribuyentes estadounidenses y "previene un rescate financiero".

Los demócratas, como ocurrió en la Cámara baja federal, llevaron la voz cantante en el debate y en su mayoría resaltaron las dudas con los poderes extraordinarios de la junta federal de control fiscal sobre el gobierno electo de Puerto Rico.
La legislación provee además para la creación de un oficial de revitalización, nombrado por el gobernador pero recomendado por los miembros de la junta, que decidirá proyectos de emergencia que pueden ir por encima de normas puertorriqueñas.
"Tratan (a los puertorriqueños) como objetos, no como ciudadanos", indicó el senador Menéndez (Nueva Jersey).
Los promotores del proyecto PROMESA consideran que la junta federal de control fiscal permitirá hacer reformas fiscales e impulsar procesos de reestructuración de la deuda pública, primero por medio de negociaciones, pero también por la vía judicial.
La legislación, tan pronto sea suscrita por el presidente Barack Obama, decretará una moratoria en el cobro de deuda del gobierno de Puerto Rico, retroactiva a diciembre.
Los miembros de la junta tendrán por lo menos hasta mediados de febrero de 2017 para negociar acuerdos de reestructuración o llevar procesos de reajuste en las obligaciones ante un juez de bancarrota.
Todo el sistema que se crea está basado en la cláusula de la Constitución de Estados Unidos que otorga plena autoridad al Congreso sobre sus territorios, como Puerto Rico.

Por medio de la ley de relaciones federales de 1950 y la Constitución de Puerto Rico de 1952, los puertorriqueños han podido formar un gobierno a cargo de la administración de sus asuntos locales, aunque siempre dependientes del Congreso y la Constitución estadounidense.?

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viernes, 24 de junio de 2016

Verdades que dicen los indígenas

Genial's video.
-0:40
  • Excelente sonido musical indígena. El contenido de las frases y oraciones son profundos y verdaderos. Haz que entiendas en el fondo de tu alma que si cometes errores, eres cobarde mueres muchas veces. La paz no llegará hasta que las personas tengan paz entre sus almas.

martes, 21 de junio de 2016

VIDEO Historia del planeta Tierra

video
Nuestra historia en dos minutos.  Es el proyecto final de carrera de un estudiante de secundaria, es excelente, las imagenes pasan de manera vertiginosa pero al final tienes la sensación de que no falta ni una coma, impresionante.

Puerto Rico ante las Naciones Unidas

Cronología de Puerto Rico ante la ONU

Comité de Descolonización evalúa el status político del país